El descubrimiento del arte
infantil en el S.XX (1886-1942) fue un gran avance. No obstante en estos
momentos retrocedemos como los cangrejos.
A lo largo de nuestra vida nos
van cercando poco a poco la creatividad que desde pequeños tenemos. Se cierran
las puertas de libertad, dejando ver solo aquello que parece bonito y bello
ante los ojos de las leyes impuestas.
Como decía Picasso: “Pintar como los pintores del renacimiento
me llevó unos años, pintar como los niños me llevó toda la vida.”

El dibujo es una descripción del
crecimiento del ser a través del ejemplo de un árbol. La visión de éste según
un niño es dibujada con total libertad, los trazos son dinámicos y sin búsqueda
de perfección y semejanza con la naturaleza. Poco a poco va cerrando sus líneas
y crea una mancha más global. Cuando llega a obtener un dibujo parecido a lo
que ven sus ojos se da por satisfecho, este momento llega después de muchas
leyes y reglas impuestas, varios años académicos. Tras este tiempo se da cuenta
que todo lo deseado ha quedado atrás y es imposible parecerse a lo que en sus
inicios era creativo y totalmente libre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario